Todavía colean los últimos resultados obtenidos por nuestros estudiantes en el informe PISA, con sus luces y sus sombras, se deben calificar como muy mediocres.
El título de este artículo hace gala de aquello que se conoce como un “juego de palabras”, traído del acrónimo elegido para este informe, un recurso retórico que a todos nos evoca a una ciudad y a su principal monumento: su torre, una torre que –hasta hace unos años cuando la administración italiana decidió tratar de ponerle solución – estaba, cada vez, más inclinada. La metáfora parece clara, el sistema educativo actual, víctima de la falta de pactos de estado y de una infame cantidad de reformas legislativas, que parece estar inclinado también, pero – a diferencia de la Torre de Pisa – no parece que exista un interés claro del gobierno en enderezarla.
Los alumnos bajan sus puntuaciones en matemáticas y en ciencias, pero quien suspende es la LOMCE, esa reforma de la ley educativa basada en los intereses que, por políticos se caracterizan por cortoplacistas. En este informe, llama la atención la forma en que se han obviado los resultados en lectura. La lectura es la base del trabajo y por ende del estudio, no solo en las materias de letras puras sino también en las asignaturas de ciencias, pues es imposible resolver un problema sin comprenderlo o estudiar un teorema sin entender lo que dice.
La torre de Pisa de la educación se cae cada año un poco más y, en esta metáfora, la gravedad viene representada por la lectura. El actual sistema educativo ha producido un 40% de chicas y chicos que ven la lectura como una obligación, otro tanto por ciento de alumnado que solo lee para buscar información ergo por obligación académica, un 35% que tiene dificultad para comprender lo que lee y casi un 20% de alumnos que, directamente, no son capaces de responder preguntas sobre un texto.
¿Qué consecuencias futuras nos traerán estas cifras? Vargas-Llosa dijo una vez que una sociedad que no lee es fácil de manipular. Un servidor añadiría que un monumento que se deja caer es cultura que se destruye y, una sociedad sin cultura es una sociedad sin vida.
—
Esta y otras historias en nuestro blog, y si quieres, consulta nuestros servicios en nuestra web: www.galeduca.es, o si prefieres el inglés, tenemos disponible nuestra página www.justenglishacademy.es.
—

